miércoles, 6 de abril de 2011

Mexico.

AMADO NERVO.
Poeta y prosista mexicano, perteneciente al movimiento modernista. Nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad de Tepic, en ese entonces en Jalisco, hoy Nayarit, y murió en Montevideo, Uruguay el 24 de mayo de 1919. Fue miembro correspondiente de la Academia Mexicana, no pudo ser miembro de número por residir en el extranjero.
Poeta, autor también de novelas y ensayos, al que se encasilla habitualmente como modernista por su estilo y su época, clasificación frecuentemente matizada por incompatible con el misticismo y tristeza del poeta, sobre todo en sus últimas obras, acudiéndose entonces a combinaciones más complejas de palabras terminadas en "-ismo", que intenta reflejar sentimiento religioso y melancolía, progresivo abandono de artificios técnicos, incluso de la rima, y elegancia en ritmos y cadencias como atributos del estilo de Nervo.
A una francesa.
El mal, que en sus recursos es proficuo,
jamás en vil parodia tuvo empachos:
Mefistófeles es un cristo oblicuo
que lleva retorcidos los mostachos.

Y tú, que eres unciosa como un ruego
y sin mácula y simple como un nardo,
tienes trágica crin dorada a fuego
y amarillas pupilas de leopardo.
Véase también…
ENRIQUE GONZALES MARTINEZ.
Poeta mexicano que a principios del siglo XX clausuró el movimiento modernista hispanoamericano y abrió las puertas hacia una nueva sensibilidad poética, más acorde con los tiempos y la contemporánea aparición de las vanguardias.
Sus primeros libros de poemas revelan claramente la influencia del modernismo, escuela que por entonces comenzaba su declive. A dicha época pertenecen Preludios (1903), Lirismos (1907) y Silénter (1909). La aparición de Los senderos ocultos (1911) marcó la ruptura del autor con la corriente modernista. Tal rechazo tiene su declaración de principios en el célebre soneto "Tuércele el cuello al cisne".
El sembrador de estrellas.
Y pasarás, y al verte se dirán: "¿Qué camino
va siguiendo el sonámbulo?...." Desatento al murmullo
irás, al aire suelta la túnica de lino,
la túnica albeante de desdén y de orgullo.

Irán acompañándote apenas unas pocas
almas hechas de ensueño. . . .Mas al fin de la selva,
al ver ante sus ojos el murallón de rocas,
dirán amedrentadas: "Esperemos que vuelva."

Y treparás tú solo los agrietados senderos;
vendrá luego el fantástico desfile de paisajes,
y llegarás tú solo a descorrer celajes
allá donde las cumbres besan a los luceros.

Bajarás lentamente una noche de luna
enferma, de dolientes penumbras misteriosas,
sosteniendo tus manos y regando una a una,
con un gesto de dádiva, las lumínicas rosas.

Y mirarán absortos el claror de tus huellas,
y clamará la jerga de aquel montón humano:
"Es un ladrón de estrellas..." Y tu pródiga mano
seguirá por la vida desparramando estrellas. . . .
Véase también…
JOSE JUAN TABLADA.
Nació en la ciudad de México. Aquí cursó sus estudios y estuvo algunos meses en el Colegio Militar. A los 19 años empezó a colaborar en El Universal. A lo largo de medio siglo escribió más de diez mil artículos, usando más de una docena de seudónimos. vivió intensamente la bohemia característica de los últimos años del siglo XIX y primeros del XX. En la Revista Moderna mostró sus cualidades de traductor. En 1900 hizo un viaje al Japón, cuyo arte le inspiró algunos de sus mejores poemas. Pasó varios meses en París (1911-1912). Intervino en la política. En 1914 emigró a Nueva York. Don Venustiano Carranza le confió algunos puestos diplomáticos. Perteneció a la Academia de la Lengua. Falleció en Nueva York, siendo vicecónsul de México.Poeta y prosista distinguido, crítico brillante, llega, por su devoción a la literatura francesa, a afiliarse a la corriente modernista.
El gallo habanero.
En el matinal gallinero
con el rendimiento caballero,
en torno a su hembra enreda
el arabesco de su rueda
sin cesar el gallo habanero;

cual blanco albornoz el plumón
envuelve su fiero ademán;
¡por su cresta-fez bermellón
y el alfanje de su espolón,
el gallo es un breve sultán!

Junto a la gallina coqueta,
de pronto su blanca silueta
fija en soberbia rigidez,
como el gallo de la veleta
o el caballo del ajedrez...

Echando atrás el cuello empina;
¡y en enfático frenesí,
rasga la matinal neblina,
sobre el jardín que ilumina
con su agudo kikirikí!
l gallo habanero.
Véase también
RAMON LOPEZ VELARDE.
Nació en Jerez de García Salinas, municipio del estado de Zacatecas, primero de los nueve hijos del abogado José Guadalupe López Velarde, originario de Jalisco, y Trinidad Berumen Llamas, de una familia de terratenientes locales. El padre, tras ejercer sin fortuna como abogado, había fundado un colegio católico en Jerez. En 1900, Ramón fue enviado al Seminario de Zacatecas, donde permaneció dos años; más tarde, debido a la mudanza de su familia, se trasladó al Seminario de Aguascalientes. En 1905 eligió abandonar el Seminario y su posible futuro como sacerdote, optando por la carrera de Leyes.
En San Luis Potosí leyó a los poetas modernistas, especialmente a Amado Nervo y al español Andrés González Blanco, cambiando radicalmente sus opiniones en manera de estética. A partir de este momento se convierte en defensor ferviente del modernismo, y en 1910 preparó para su edición un manuscrito, que no llegó a publicarse, que será el germen de su futuro libro La sangre devota.
A un imposible.
Me arrancaré, mujer, el imposible
amor de melancólica plegaria,
y aunque se quede el alma solitaria
huirá la fe de mi pasión risible.

Iré muy lejos de tu vista grata
y morirás sin mi cariño tierno,
como en las noches del helado invierno
se extingue la llorosa serenata.

Entonces, al caer desfallecido
con el fardo de todos mis pesares,
guardaré los marchitos azahares
entre los pliegues del nupcial vestido.

Véase también…
http://www.los-poetas.com/i/Una.htm
http://www.youtube.com/watch?v=4_bamBsRdE0
http://www.youtube.com/watch?v=4XrdDUYUeYk
Realizado por:
Daniel Casas Jaramillo.
Alfredo Oziel Bucio Hernández.
Alberto Bautista González.
Héctor Alejandro Miguel Álvarez Muñiz.

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