domingo, 3 de abril de 2011

Fransisco Luis Bernardez, Juana de Ibarborou, Sara de Ibañez

Por:
Francisco Tapia Torres NL: 43 Numero de cuenta:  200905156
Jose Carlos Urbina Barcenas NL: 45    Numero de cuenta: 200905
Jessica Renata Zarza Mercado NL: 48 Numero de cuenta: 200905178




Francisco Luis Bernardez


Poeta argentino nacido en Buenos Aires en 1900.
Inició su carrera literaria en España y Portugal, países donde estuvo radicado por mucho tiempo.
Tiene su obra una entonación lírica y romántica influida por los poetas místicos, pero conservando su propio
estilo que siempre reflejó su criterio y su forma de enfocar la belleza de la vida.
Fue miembro de la Academia Argentina de Letras.
Entre sus obras más destacadas se cuentan: «El buque», «La ciudad sin Laura, «Poemas elementales»
y  «Poemas de carne» y hueso».
Falleció en 1978. 






Poemas
Amor antiguo
Amor unitivo 
El destello
Estar enamorado 
La ciudad sin Laura 
La lágrima   
La palabra
Romance  
Romance de la niña cordobesa
Silencio
Soneto
Soneto II
Soneto a la doncella lejana
Soneto ausente
Soneto de la encarnación
Soneto de la unidad del alma     
Soneto del amor milagroso
Soneto del amor unitivo
Soneto del amor victorioso
Soneto enamorado
Soneto grabado en el tronco de un árbol  
Soneto interior
Soneto lejano

Leopoldo Marechal

Leopoldo Marechal (Buenos Aires, 11 de junio de 1900 - 26 de junio de 1970) fue un poeta, dramaturgo, novelista y ensayista argentino.
Fue maestro, profesor de enseñanza secundaria y en la década del 20 formó parte de la generación que se nucleó alrededor de la revista Martín Fierro. En la primera etapa de su vida literaria prevaleció la poesía. Publicó Los aguiluchos (1922) y Días como flechas (1926), inclinándose hacia el vanguardismo, pero en sus Odas para el hombre y la mujer (1929), con el que obtuvo el Primer Premio Municipal de Poesía, encuentra una voz propia y el equilibrio entre la novedad y lo clásico.
En 1926 viajó por primera vez a Europa, donde trabó amistad con importantes intelectuales y pintores como Picasso, Héctor Basaldúa y Antonio Berni. En 1929, nuevamente en París, se establece en Montparnasse y frecuenta a Aquiles Badi, Alfredo Bigatti, Horacio Butler, Juan del Prete, Raquel Forner, Victor Pissarro y al escultor José Fioravanti, quien luego esculpiría el busto del poeta en bronce. Fue durante esta experiencia en París que Marechal escribió los capítulos iniciales de Adán Buenosayres, que publicaría recién en 1948 luego de muchos años de elaboración.
El poeta se casa con María Zoraida Barreiro el 8 de enero de 1934, con la cual tiene dos hijas, María de los Ángeles y María Magdalena. Marechal obtiene la más alta distinción que otorga el país: Primer Premio Nacional de Poesía en 1940 con sus libros de poesía Sonetos a Sophia y El centauro. La esposa del poeta fallece en 1947.
La publicación de Adán Buenosayres en 1948, exceptuando el comentario elogioso de Julio Cortázar y algunas otras voces entusiastas, como las de los poetas Rafael Squirru y Fernando Demaría, a quienes dedicaría respectivamente la Alegropeya y la Poética de su Heptamerón, pasó en principio completamente inadvertida. Las cuestiones políticas no fueron ajenas a los motivos, considerando la abierta simpatía del escritor hacia el peronismo, en cuyo gobierno ocupó cargos oficiales en el campo de la educación y de la cultura. En Adán Buenosayres, el periplo simbólico que emprende el poeta Adán, protagonista, tres días antes de su muerte por la geografía urbana y arrabalera de un Buenos Aires metafísico, retratando en el camino a algunos reconocibles personajes de la literatura de entonces y tocando registros que van del humor a la epopeya con un lenguaje eximio y por momentos deslumbrante, calaría hondo en la sensibilidad argentina de las siguientes generaciones de escritores. Marechal, por su parte, declaraba: "Al escribir mi Adán Buenosayres no entendí salirme de la poesía. Desde muy temprano, y basándome en la Poética de Aristóteles, me pareció que todos los géneros literarios eran y deben ser géneros de la poesía, tanto en lo épico, lo dramático y lo lírico. Para mí, la clasificación aristotélica seguía vigente, y si el curso de los siglos había dado fin a ciertas especies literarias, no lo había hecho sin crear 'sucedáneos' de las mismas. Entonces fue cuando me pareció que la novela, género relativamente moderno, no podía ser otra cosa que el 'sucedáneo legítimo' de la antigua epopeya. Con tal intención escribí Adán Buenosayres y lo ajusté a las normas que Aristóteles ha dado al género épico." Como en Ulises de James Joyce, las claves pueden rastrearse hasta La Odisea de Homero y la doctrina judeocristiana (Marechal era un católico convencido), pero el séptimo libro, último y probablemente el más brillante de la novela, el "Viaje a la Oscura Ciudad de Cacodelphia", es ni más ni menos que una parodia del Infierno de La Divina Comedia de Dante Alighieri.
A diferencia de otros grandes contemporáneos, como Jorge Luis Borges, Manuel Mujica Láinez o Julio Cortázar, la fama de Marechal no ha brillado como debiera en el exterior, con la excepción de Cuba, donde el poeta viajó en 1967 invitado por el gobierno cubano para ser jurado del premio anual de literatura que otorga la Casa de las Américas. En la Argentina misma, su obra fue relegada al olvido durante décadas, debido a ciertas enemistades gestadas por algunos compañeros de su generación, por haberse destacado en cargos oficiales -a los que llegó antes del peronismo- y donde permaneció hasta 1955. Sin embargo su Adán Buenosayres (1948) está considerada por muchos como la novela fundamental de la literatura argentina.
En 1951 se estrena la obra teatral Antígona Vélez (basada en la Antígona de Sófocles). Por esa pieza teatral recibe el Primer Premio Nacional de Teatro. Escribirá Marechal dos novelas más antes de su muerte, acaecida en 1970: El banquete de Severo Arcángelo (1965) y Megafón, o la Guerra (1970), que estaba en la imprenta cuando fallece.
Las hijas del poeta han creado la Fundación Leopoldo Marechal Entre sus objetivos está preservar y difundir la obra de los autores de la generación martinfierrista. (ver Enlaces Externos.)El apellido Marechal es acentuado en la e pero el escritor dejó de usarlo hacia la década del 30. Puede verse claramente este tema en las dedicatorias de sus primeros libros. Cabe recordar que su abuelo Marechal era francés.

Poesía
  • Los Aguiluchos (1922)
  • Días como flechas (1926)
  • Odas para el hombre y la mujer (1929)(Primer Premio Municipal de Poesía)
  • Laberinto de amor (1936) (Tercer Premio Nacional de Poesía)
  • Cinco poemas australes (1937) (Tercer Premio Nacional de Poesía)
  • El centauro (1940) (Primer Premio Nacional de Poesía)
  • Sonetos a Sophía (1940) (Primer Premio Nacional de Poesía)
  • Canto de San Martín o Cantata Sanmartiniana (estrenada en 1950, en el Cerro de la Gloria, Mendoza, Argentina)
  • Heptamerón (1966)
  • El poema del Robot (1966)
  • Poema de la Física (publicación póstuma).

Teatro

  • Antígona Vélez (estrenada en 1951 y de vigencia permanente en las carteleras teatrales argentinas. Primer Premio Nacional de Teatro)
  • Las tres caras de Venus (estrenada en 1952; la última representación fue en el 2005, en el Teatro Nacional Cervantes)
  • La batalla de José Luna (estrenada en 1967 bajo la dirección de Jorge Petraglia, reestrenada en Río Cuarto y en la ciudad de Córdoba con dirección y puesta teatral de Malena Marechal, 1983)
  • Don Juan (publicación póstuma, 1983)

Novelas

  • Adán Buenosayres (1948)
  • El banquete de Severo Arcángelo (1965)
  • Megafón, o la guerra (1970)(El libro estaba en prensa al fallecer su creador).

Ensayos

  • Historia de la calle Corrientes (1937)
  • Descenso y Ascenso del Alma por La Belleza (1939)
  • Cuaderno de navegación (1966)

    Cuentos

    • El rey Vinagre (1926)
    • El Niño Dios (1939)
    • Narración con espía obligado (1966)
    • El hipogrifo (1968)
     
      Juana de Ibarbourou

      Juana Fernández Morales, conocida popularmente como Juana de Ibarbourou (Melo, 8 de marzo de 1892 - Montevideo, 15 de julio de 1979), fue una poetisa uruguaya.

      Nació en 1892, aunque ella proclamaba haber nacido en 1895. Su nombre era Juana Fernández Morales, pero se hizo conocida como Juana de Ibarbourou, tomando el apellido de su marido, el capitán Lucas Ibarbourou, con quien se casó a los veinte años. Su padre era español, gallego, nacido en Lorenzana (Lugo) —cuya biblioteca municipal lleva el nombre de la poetisa— y su madre pertenecía a una de las familias españolas más antiguas del Uruguay. En 1950 fue designada para presidir la Sociedad Uruguaya de Escritores. Cinco años más tarde es premiada en el Instituto de Cultura Hispánica de Madrid, por su obra. En 1959 se le concedió el Gran Premio Nacional de Literatura, otorgado ese año por primera vez. Su obra en prosa estuvo enfocada fundamentalmente hacia el público infantil.
      Obras
      En verso
      • Las lenguas de diamante 
      • Raíz salvaje 
      • La rosa de los vientos 
      • Perdida 
      • Azor 
      • Mensaje del escriba 
      • Romances del Destino 
      • Angor Dei 
      • Elegía 
      • Obra completa (Acervo del Estado) (1992, cinco volúmenes al cuidado de Jorge Arbeleche)
      • Obras escogidas. Selección, prólogo y notas a cargo de Sylvia Puentes de Oyenard. Santiago de Chile, Editorial Andrés Bello, 1999
      • Rapsodia de Juana de Ibarbourou. Selección y prólogos de Jorge Arbeleche y Andrés Echevarría. Editorial Rumbo, publicación de AGADU y del Parlamento uruguayo, 2009 .
      En prosa
      • Cántaro fresco 
      • Ejemplario 
      • Loores de Nuestra Señora 
      • Estampas de la Biblia
      • Chico Carlo 
      • Los sueños de Natacha 
      • Canto Rodado 
      • Juan Soldado 

      Sara de Ibáñez

      Sara Iglesias Casadelartísticamente conocida como Sara de Ibáñez, cuyo apellido tomó de su marido, fue una poeta uruguaya (Chamberlain, Tacuarembó, 10 de enero de 1909;Montevideo, 3 de abril de 1971), conocida cariñosamente como Gran Sara por escritores como Octavio Paz. Fue reconocida entre otros premios por el Premio de la Academia Nacional de Letras y por el Premio Nacional de Literatura en 1972.

      Vivió de niña en Chamberlain, departamento de Tacuarembó, hasta que su familia se mudó a Montevideo, donde se casó con el también poeta Roberto Ibáñez. Tuvo tres hijas, las cuales, siguiendo el rastro de sus progenitores, se convirtieron en escritoras. Fue profesora de instituto (liceo) desde 1945, además de poeta.
      Sara de Ibáñez se destacó por tener una vida recogida y privada. Comenzó a escribir de niña, aunque no publicó un libro hasta cumplidos 30 años. Todos sus libros recibieron premios en Uruguay, además de dos póstumos. Sara tenía por costumbre escribir dos libros a la vez al igual que hacía su marido; cada uno era diferente en tema y estructura.
      En vida fue aclamada por varios poetas contemporáneos, como Pablo Neruda, quien prologó uno de sus libros, comparándola con Sor Juana Inés de la Cruz, Gabriela Mistral y María Luisa Bombal, y expresó su admiración por sus poesías en varias ocasiones.Mistral también citó a Ibáñez, de su poesía misteriosa y de significados profundos, , Jules Supervielle alabó su conocimiento de la poesía occidental, especialmente del simbolismo francés, , y así Vicente Aleixandre, Cecilia Meireles, Manuel Bandeira, Carlos Drummond de Andrade, Josep Carner, Rafael Alberti, León Felipe, Octavio Paz y tantos otros.

      Obras

      Estilo y temas

      Sara de Ibáñez destaca por su poesía misteriosa y casi hermética, de cierta tradición barroca, e ideas claras y descarnadas. Su hermetismo causa, sin embargo, dificultades de interpretación que hacen accesibles sus escritos tan sólo a minorías cultas. Mostró en muchas ocasiones los temas del suicidio y de las batallas. Su obra se caracteriza por la angustia de la existencia, el desamparo, la muerte, el amor, la autoaniquilación de la humanidad y la relación hombre-Dios. En menor medida, trata el sentimiento patriótico (Canto a Montevideo) y la condena a la guerra (Hora ciega). Sus libros más representativos son La batalla y Apocalipsis 20.
      Se ha notado un gusto por la simetría, iniciando varios versos de la misma manera o estableciendo reglas de palabras antónimas. Buscaba la perfección técnica y la pureza y transparencia de las imágenes. Llegó a ser una maestra de la métrica y el ritmo.

      Poemas

      • Canto (1940).
      • Canto a Montevideo (1941).
      • Hora ciego (1943).
      • Pastoral (1948).
      • Artigas (1951).
      • Las estaciones y otros poemas (1957).
      • La batalla (1967).
      • Apocalipsis 20 (1970).
      • Canto póstumo (1972). 

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